Factores que afectan la vida laboral de las lámparas de calefacción por infrarrojos
Como la lámpara de calefacción por infrarrojos funciona a una temperatura muy alta, inevitablemente provocará el envejecimiento del material. Por ejemplo, los filamentos de calentamiento de aleación de tungsteno o Fe-Cr que se encuentran dentro del tubo de cuarzo, aunque son resistentes y soportan bien las altas temperaturas, no se funden a esas temperaturas, pero sí se subliman lentamente, lo que hace que el filamento se vaya adelgazando y su estabilidad también se degrade, ocasionando daños por envejecimiento. Las lámparas de calefacción llenas de halógenos pueden permitir que algunos de los átomos metálicos sublimados regresen al filamento, lo que puede retrasar el proceso de envejecimiento, pero aun así no logran hacer que las lámparas de calefacción duren eternamente.

La vida útil de la lámpara de calefacción infrarroja también está relacionada con su potencia de calentamiento. Por ejemplo, una lámpara IR de calefacción con una potencia inferior a 6 kW puede utilizarse durante aproximadamente 5.000 horas, y si la potencia supera los 10 kW, la vida útil es de alrededor de 4.000 horas. Por supuesto, la vida útil también depende de la calidad del vacío y del entorno real de funcionamiento. Si la lámpara es de buena calidad, con alta potencia y el entorno de trabajo no es muy exigente, las lámparas IR de alta potencia también pueden utilizarse durante más de 5.000 horas hasta un año.